Prestigiosa celebración de los chiles en nogada de Puebla
Tesoros de México Puebla congregó a reconocidos chefs en la Hacienda Santo Cristo, para rendir tributo a este emblemático platillo
POR BERTHA HERRERA/ FOTOS: BERTHA HERRERA/SERGIO MENDOZA
En Puebla, los meses de agosto y septiembre poseen una identidad culinaria singular. La llegada de la temporada del chile en nogada transforma mesas, cocinas y restaurantes en escenarios donde la tradición converge con la innovación contemporánea.
Este año, Hacienda Santo Cristo se convirtió en el epicentro de la celebración de una de las expresiones más veneradas de la gastronomía poblana.
La histórica propiedad, en colaboración con destacados hoteles y restaurantes que integran la asociación Tesoros de Puebla, conmemoró 11 años de brindar hospitalidad y servicio de excelencia con la novena edición de la Comida de Temporada de Tesoros de Puebla, un evento dedicado íntegramente al chile en nogada.
Entre muros de piedra, jardines y espacios que preservan el carácter de una construcción virreinal, chefs reconocidos del estado unieron su talento para rendir homenaje a este platillo barroco, considerado una de las grandes joyas de la cocina mexicana.
Un banquete con identidad poblana
La propuesta culinaria de Hacienda Santo Cristo está encabezada por el chef Christofher Gámez, responsable de la cocina de los restaurantes La Troje de Santo Cristo y Madre Tierra.
Para esta celebración, el chef Gámez compartió protagonismo con chefs de reconocidos establecimientos como El Mural de los Poblanos, La Noria, La Purificadora, Casa Reyna, Casa de los Muñecos, entre otros.
El resultado fue un banquete que destacó los sabores, ingredientes y técnicas que han definido la identidad culinaria de Puebla, con el chile en nogada como elemento central.
La propuesta del chef Gámez se fundamenta en la recuperación de los sabores de los recetarios tradicionales de la cocina poblana, presentándolos en una lectura contemporánea sin perder su esencia.
Su chile en nogada es un ejemplo paradigmático de esta filosofía. Para su elaboración se utilizan ingredientes provenientes de la región, como las manzanas panocheras de San Andrés Calpan y las peras de Huejotzingo, localidades situadas en las faldas del Popocatépetl.
Sin embargo, el elemento que define esta interpretación es la nogada. Elaborada con queso de cabra, nuez de Castilla, leche fresca, canela y vainilla, la salsa adquiere una textura aterciopelada y un perfil aromático que envuelve delicadamente al chile poblano.
En boca se perciben las notas de canela y pimienta negra, que se entrelazan con las especias, la fruta fresca y el higo cristalizado, utilizado en sustitución del acitrón.
El resultado es una versión compleja, equilibrada y profundamente arraigada al territorio.
Vinos poblanos enriquecidos por la ceniza volcánica del Popocatépetl
Para complementar el menú, la celebración incorporó los vinos del Viñedo Santo Domingo, ubicado en Puebla, México.
Este proyecto local ha encontrado en la riqueza volcánica de Puebla una de sus principales características distintivas.
Tras más de una década de desarrollo, la bodega presentó el Ceniza Rosado Brut y el Ceniza D’Volcán Malbec, etiquetas cuya personalidad está definida por los suelos enriquecidos con cenizas del Popocatépetl.
El maridaje añadió una dimensión adicional al encuentro: una conversación entre la cocina de raíces conventuales y barrocas de Puebla y una vitivinicultura que busca recuperar la tradición vinícola de la región desde una perspectiva contemporánea.
Una hacienda con cuatro siglos de historia
La celebración también sirvió para resaltar el patrimonio que alberga Hacienda Santo Cristo. Con más de cuatro siglos de historia, la propiedad es una de las construcciones más emblemáticas del Valle de Atlixco.
Construida durante el virreinato como una hacienda agrícola, conserva actualmente la majestuosidad de sus patios, jardines y muros de piedra, integrados a un concepto de hotel boutique en el que coexisten la historia y el diseño contemporáneo.
La Hacienda Santo Cristo se distingue como un referente de la hotelería boutique en Puebla, ofreciendo una experiencia integral que se ve enriquecida por una propuesta gastronómica de alto nivel y un spa de excelencia.
En 2026, la propiedad revalidó sus distintivos Tesoros de México y Tesoros de Puebla, reconocimientos que avalan su compromiso con la excelencia en el servicio, la preservación del patrimonio cultural y la promoción de la riqueza gastronómica regional.
La novena edición de la Comida de Temporada de Tesoros de Puebla reafirmó que el chile en nogada trasciende su condición de platillo estacional, convirtiéndose en un símbolo que conecta territorio, historia, producto, memoria y creatividad. En esta ocasión, la Hacienda Santo Cristo se erigió como el escenario idóneo para conmemorar esta tradición: una hacienda centenaria transformada en un destino gastronómico de prestigio, donde los sabores de Puebla encontraron una mesa a la altura de su rica historia.









